La operación, coordinada en el marco del Mecanismo Europeo de Protección Civil, marca la transición a una nueva fase de la intervención humanitaria y servirá también para repatriar a Portugal al equipo nacional de emergencias que había sido desplegado sobre el terreno.

Según un comunicado emitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores, la carga humanitaria a bordo del avión militar incluye suministros de higiene, refugio, confort y saneamiento.

El envío incluye además 1,5 toneladas de herramientas y equipamiento técnico proporcionados por la Armada portuguesa para ayudar en la retirada de escombros, así como diversas donaciones recogidas por la Cruz Roja, entre las que se encuentran dos ambulancias, ambas totalmente equipadas para funcionar como unidades sanitarias móviles.

Está previsto que el contingente de apoyo llegue a la capital venezolana el 8 de julio.

En el viaje de regreso a Portugal, los aviones de la Fuerza Aérea transportarán a personal de la Fuerza Operativa Nacional Conjunta (FOCON).

Estas personas habían sido desplegadas en Venezuela inmediatamente después de los terremotos para reforzar las misiones críticas de búsqueda y rescate y de primeros auxilios.

Las últimas cifras oficiales publicadas por las autoridades locales indican una situación devastadora, con al menos 3 535 fallecidos y 16 740 heridos.

Entre las víctimas mortales confirmadas figuran 96 ciudadanos portugueses y personas de ascendencia portuguesa, mientras que aproximadamente 60 personas siguen figurando en las listas de desaparecidos o de personas con las que se ha perdido el contacto.