El sistema está integrado en unas gafas inteligentes con cámara, micrófono y altavoces, y utiliza un asistente virtual para guiar a los usuarios en sus tareas cotidianas. El asistente proporciona indicaciones verbales y visuales en tiempo real, ayuda a recordar y puede entablar conversaciones sencillas.

Las primeras pruebas mostraron que los usuarios identificaban correctamente los artículos del hogar el 82% de las veces con las gafas, frente al 46% sin ellas. Las gafas costarán unos 1.000 euros, con una suscripción mensual al software de unos 50 euros. Para finales de 2026 está prevista una prueba piloto de cuatro semanas en casa, para finales de año se espera una versión para smartphone y para principios de 2027 las gafas. Los expertos afirman que la información en tiempo real es clave, pero que se necesitan ensayos más amplios para confirmar el impacto a largo plazo.








