Los investigadores están estudiando métodos para neutralizar la toxina de esta especie e identificar posibles usos para este pez, mientras que las autoridades están barajando medidas de apoyo para ayudar a las comunidades pesqueras a adaptarse a los cambios en los ecosistemas marinos.

Créditos: Envato Elements; Autor: @rawf8;

La invasión del pez globo ha puesto de relieve cómo el calentamiento de los mares está transformando los entornos marinos, lo que ha suscitado llamamientos a favor de un control específico de las poblaciones y de la innovación. Los científicos afirman que esta especie tóxica podría acabar reutilizándose en productos como fertilizantes o pienso para peces, lo que reduciría los residuos y, al mismo tiempo, ayudaría a los pescadores que se enfrentan a presiones económicas cada vez mayores. En la vecina Chipre ya existen programas de incentivos similares destinados a controlar las especies de peces invasoras.