Erguida con orgullo en el centro de la bulliciosa rotonda del Largo de Dona Estefânia, la Fuente de Neptuno es un monumento que encarna el patrimonio marítimo de Lisboa. Esculpida inicialmente en 1771, esta impresionante obra representa al dios romano del mar sosteniendo su emblemático tridente sobre un trono con forma de concha custodiado por delfines.

Sin embargo, no llegó por mar, sino por tierra. Su historia narra un sinuoso recorrido a través de la evolución urbana de la ciudad. Neptuno reinaba originalmente en el grandioso Chafariz do Loreto, en el Largo do Chiado.

Tras la demolición de esa fuente en 1854, la estatua viajó al Museu do Carmo y a la Praça do Chile antes de que los urbanistas trasladaran al dios del agua a Estefânia en 1951. Contemplar hoy sus aguas en cascada es reflexionar sobre la naturaleza siempre cambiante de las ciudades, así como de la mitología.

¿Durante cuánto tiempo gobernará esta rotonda? Solo el tiempo lo dirá.