«Obviamente, nos preocupa el clima de tensión contra la población inmigrante» y «hemos expresado nuestra preocupación por el discurso de odio que se está extendiendo» en Portugal, declaró la presidenta de la STM, Manuela Niza, a la agencia de noticias Lusa al término de una reunión celebrada en Belém con los asesores de la Presidencia en materia de asuntos internacionales y sociales.
La preocupación por la inmigración regular, el refuerzo de la plantilla de la Agencia de Integración, Migración y Asilo en la red consular portuguesa y la creación de una trayectoria profesional específica fueron otras de las advertencias formuladas por la STM, que presentó a la Presidencia un proyecto para reforzar la cooperación con los países de habla portuguesa, lo que permitiría retener a personal cualificado en dichos países.
«Hemos presentado a la Presidencia de la República nuestro proyecto de cooperación para el desarrollo con los países de la CPLP, basado en el proyecto de movilidad entre estos países, que permite no solo una migración consciente y regulada, sino también la posibilidad de que esta población tan joven se establezca en sus propios países de origen», explicó Manuela Niza.
En estos casos, el objetivo es garantizar que «la inmigración no sea una obligación, sino una decisión tomada con la intención de ir a Portugal de forma legal, y no por presión económica debido a la falta de soluciones en su propio país», añadió.
En la reunión, «que transcurrió muy bien», el sindicato solicitó un aumento de los recursos para el personal de la AIMA, con mejores condiciones.
Existe una «necesidad imperiosa de que contemos con una carrera profesional específica», ya que «la cuestión de la migración no es un tema agotado, sino un asunto internacional que no concierne únicamente a Portugal»; por lo tanto, «la especificidad de las funciones está más que demostrada», al igual que ocurre con otras carreras profesionales específicas de la función pública, señaló.
Por otra parte, para garantizar «una inmigración regular, tal y como defiende el Gobierno, solo es posible mediante la colaboración con las representaciones portuguesas en el extranjero», pero «desde hace unos dos años, están vacantes cinco puestos de lo que entonces se denominaban «oficiales de enlace»» en los consulados.
«Hay vacantes para oficiales de enlace [de la AIMA] o consejeros de inmigración, funciones que están consagradas en nuestra ley orgánica, lo que supone una clara falta de respeto hacia los profesionales de la AIMA», afirmó.
Estos consejeros se encargarán de «organizar la inmigración en origen», especialmente en los países que envían migrantes a Portugal, explicó Manuela Niza.







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