Este aumento sería suficiente para cubrir el coste estimado de 800 millones de euros de la nueva bonificación de pensiones del Gobierno y una nueva reducción de los tipos del impuesto sobre la renta de las personas físicas.

Las cifras publicadas por el *Jornal de Notícias* muestran que los ingresos por IVA aumentaron un 9,7 % durante ese periodo de cinco meses, un ritmo significativamente superior al previsto en los Presupuestos Generales del Estado de 2026.

Según se informa, casi la mitad del aumento procedió de ingresos que no se habían previsto.

Los economistas consideran que el aumento del gasto de los consumidores ha desempeñado un papel importante en este resultado, junto con la inflación y el encarecimiento de los precios de los combustibles.

El economista Pedro Brinca declaró al periódico que la inflación por sí sola no bastaría para explicar un aumento tan considerable de los ingresos por IVA. Considera más probable que las cifras reflejen unos niveles de consumo más elevados y un rendimiento de la economía superior al que sugieren las estadísticas oficiales actuales.

Una posible revisión al alza del producto interior bruto de Portugal podría cambiar el panorama, sobre todo si los cálculos actualizados revelan que la población activa y la economía en su conjunto son mayores de lo estimado anteriormente.

El economista João Duque también atribuyó el aumento a una combinación de crecimiento económico e inflación. La economía portuguesa está creciendo a un ritmo superior al 2 %, mientras que el aumento de los precios hace que los consumidores y las empresas paguen más IVA, incluso cuando el tipo impositivo en sí no varía.

Los precios de los combustibles también han contribuido a este aumento. Cuando el precio base de la gasolina o el gasóleo aumenta, también lo hace el importe del IVA que se aplica a cada compra. Sin embargo, los combustibles representan solo una pequeña parte de los ingresos totales por IVA de Portugal y no pueden explicar por sí solos el aumento.

Estos ingresos adicionales proporcionan al Gobierno un cierto margen extra en las finanzas públicas. No obstante, la cantidad de dinero realmente disponible dependerá también de si el gasto público no previsto ha aumentado durante el mismo período.

Por el momento, el aumento de 925,8 millones de euros en los ingresos por IVA es superior a los aproximadamente 800 millones de euros que se prevé destinar a la bonificación de las pensiones y a la última reducción del IRS.