Esta conclusión se desprende de un análisis reciente de los datos del Consejo Mundial del Oro, en el que se examinaron las reservas oficiales de oro en todo el mundo durante 2025 y los primeros meses de 2026. Aunque la atención de los mercados financieros sigue centrada en los tipos de interés, la inflación y el crecimiento económico, los bancos centrales han seguido aumentando discretamente su exposición al oro.

El metal precioso registró un sólido comportamiento en 2025, con la mayor subida anual desde finales de la década de 1970. La demanda se ha mantenido respaldada por las tensiones geopolíticas, la incertidumbre en torno al crecimiento económico mundial y el interés constante tanto de los inversores institucionales como de los bancos centrales.

Estados Unidos sigue siendo el mayor poseedor de reservas de oro del mundo, con más de 8.100 toneladas en poder de su banco central. Alemania, Italia, Francia y China completan los cinco primeros puestos, controlando en conjunto más de la mitad de las reservas oficiales mundiales de oro.

China ha seguido ampliando sus reservas este año, añadiendo más de 15 toneladas a sus reservas y superando a Rusia para convertirse en el quinto mayor poseedor oficial de oro del mundo. Polonia también se ha revelado como uno de los compradores más activos, aumentando sus reservas de forma significativa en su búsqueda de una mayor seguridad financiera en medio de la actual incertidumbre geopolítica en Europa del Este.

Aunque Portugal no figura entre los mayores poseedores en términos absolutos, su posición mejora considerablemente cuando las reservas se miden en relación con el tamaño de la población.

Según el análisis, Portugal posee aproximadamente 382,7 toneladas de oro, lo que equivale a unos 36,8 gramos por habitante. Esto sitúa al país entre los que mejor se comportan a nivel mundial en términos per cápita, junto a países como Francia y Catar.

Las reservas de oro de Portugal representan además alrededor del 78 % del total de sus reservas nacionales, una proporción notablemente elevada en comparación con muchas economías de mayor tamaño. En términos absolutos, Portugal posee más oro que varios países con poblaciones significativamente mayores, entre ellos España, el Reino Unido, Suecia, Brasil y Grecia.

Suiza encabeza la clasificación mundial en cuanto a oro por habitante, con más de 115 gramos por persona, seguida de el Líbano. Italia y Alemania también ocupan puestos destacados gracias a sus considerables reservas, combinadas con una población relativamente menor que la de Estados Unidos.

Los analistas financieros afirman que la acumulación continuada de oro por parte de los bancos centrales refleja una estrategia a largo plazo más que una reacción a corto plazo ante los acontecimientos del mercado. A diferencia de las divisas o los bonos del Estado, el oro se considera una reserva de valor que se encuentra al margen del sistema bancario y está menos expuesta a riesgos políticos o financieros.

Dado que la incertidumbre sigue marcando la economía mundial, muchas autoridades monetarias parecen estar considerando el oro como una herramienta importante para la diversificación y la estabilidad financiera. En el caso de Portugal, las cifras ponen de relieve la posición inesperadamente sólida del país entre los principales poseedores de reservas de oro del mundo en términos per cápita.