Se espera que estos nuevos diseños presenten una identidad visual completamente diferente a la de los billetes que circulan actualmente, con elementos de seguridad reforzados e imágenes destinadas a hacerlos más reconocibles y cercanos en toda Europa.

Según informa Euronews, el BCE ha preseleccionado dos posibles temas para los nuevos diseños: uno centrado en la cultura europea y otro inspirado en el entorno natural del continente.

La opción cultural podría incluir figuras destacadas de ámbitos como el arte, la música, la ciencia y la literatura, mientras que el diseño de temática natural incorporaría, por su parte, ríos y aves europeos.

Los europeos tendrán voz y voto

El diseño definitivo se verá influido por una consulta pública puesta en marcha por el BCE, que permitirá a los ciudadanos de toda la zona del euro expresar sus preferencias.

Doris Schneeberger, la responsable del BCE encargada de los billetes, declaró a Euronews que millones de europeos ya han participado en la consulta.

Se espera que el diseño ganador se dé a conocer en diciembre de 2026, aunque pasarán varios años antes de que los nuevos billetes lleguen a los monederos de los ciudadanos.

Una fuente del sector bancario citada por Euronews sugirió que los billetes rediseñados podrían entrar en circulación ya en 2029.

El efectivo no desaparecerá

El rediseño se produce en un momento en que los pagos digitales son cada vez más habituales y continúan los preparativos para la posible introducción de un euro digital.

Sin embargo, el BCE ha subrayado que la moneda digital no pretende sustituir al efectivo físico.

Schneeberger utilizó la analogía de la renovación de una casa para explicar el enfoque del BCE, argumentando que no tendría mucho sentido invertir en una renovación si el edificio estuviera a punto de ser demolido.

Por lo tanto, el mensaje del banco central es que los billetes y las monedas seguirán desempeñando un papel junto a las formas de pago digitales.

Euro digital

El BCE también quiere disipar las preocupaciones de que un euro digital pueda acabar, con el tiempo, con el dinero físico.

Según Euronews, el banco central pretende garantizar que los europeos sigan teniendo acceso al dinero público, ya sea a través de los billetes y monedas tradicionales o mediante una futura versión digital del euro.

El euro digital podría estar disponible a partir de 2029, siempre que se realicen los preparativos legislativos y técnicos necesarios.

Sin embargo, en lugar de sustituir al efectivo, su objetivo es ofrecer a los consumidores otra forma de realizar pagos, lo que significa que la gente seguiría pudiendo elegir entre el efectivo, el euro digital y otros métodos de pago existentes.

Dinero público

Los billetes y monedas de euro se clasifican como dinero público porque son emitidos y respaldados por una autoridad pública: el banco central.

Además, los bancos comerciales también mantienen reservas en los bancos centrales, lo que constituye otra parte del sistema de dinero público.

Por su parte, el dinero privado lo crean principalmente los bancos comerciales y existe en gran medida como depósitos en cuentas corrientes y de ahorro, lo que sustenta muchas transacciones cotidianas, incluidos los pagos con tarjeta y las transferencias bancarias.

Un cambio importante en los billetes

El euro lleva en circulación desde 2002, pero sus billetes solo han experimentado una actualización visual significativa.

La serie original se inspiraba en el tema «épocas y estilos», con ventanas, puertas y puentes que representaban diferentes períodos de la historia europea.

La serie «Europa» se introdujo gradualmente entre 2013 y 2019, aportando características gráficas y de seguridad actualizadas, al tiempo que conservaba gran parte del concepto visual original.

Estos diseños actuales utilizan monumentos ficticios en lugar de edificios reales.

Se espera que la próxima generación adopte un enfoque diferente, que podría incluir personas reales, edificios, aves y otras imágenes diseñadas para crear una conexión más fuerte entre los billetes y las personas que los utilizan.

A pesar del auge de los pagos sin contacto y digitales, la inversión del BCE en una nueva generación de billetes físicos tiene por objeto subrayar un punto: el efectivo no va a desaparecer.