Según se ha informado, estos dispositivos tienen una tasa de precisión del 92 % en la conversión del habla a la lengua de signos, cuestan 350 dólares cada uno y están fabricados con plástico reciclado. Ya se han vendido 78 unidades, lo que amplía las oportunidades educativas para los niños sordos y con discapacidad auditiva.

Créditos: Unsplash; Autor: Blake Cheek;

Alrededor de 300 000 niños en Kenia son sordos o tienen discapacidad auditiva, mientras que el país carece de una lengua de signos estandarizada, lo que dificulta la enseñanza de materias como las matemáticas y las ciencias.

Profesores sordos y personas con experiencia en la lengua de signos ayudaron a crear la base de datos lingüística del sistema. La startup tiene ahora previsto desarrollar un torso superior robótico diseñado para aumentar la precisión de la tecnología y ampliar su vocabulario en lengua de signos.