La propuesta obligaría a las plataformas tecnológicas y a los proveedores de inteligencia artificial a impedir su difusión, en lugar de esperar a que las víctimas presenten denuncias. La iniciativa tiene como objetivo proteger las identidades digitales de las personas y establecer garantías jurídicas coherentes en los 27 Estados miembros de la UE.
Varios países europeos han introducido o propuesto medidas contra las réplicas digitales no autorizadas. Dinamarca tiene previsto establecer protecciones de derechos de autor para los rostros y las voces de las personas, mientras que Chipre ha modificado su legislación.
La normativa vigente de la UE exige transparencia en torno a los «deepfakes», pero no establece la titularidad de las imágenes digitales. La Comisión Europea está llevando a cabo una consulta sobre las reformas de los derechos de autor hasta el 3 de noviembre, mientras los expertos debaten las protecciones jurídicas adecuadas.









Follow us on social media