El acuerdo de donación se firmó a las 10:30 horas en el Salón de Actos del Ayuntamiento por parte de la alcaldesa de Silves, Luísa Conduto Luís, y Erik de Vlieger, director general de Carvoeiro Branco y ANTRIX.

Como resultado, se ha donado al Ayuntamiento de Silves una colección considerada patrimonio cultural de interés municipal. El municipio se encargará ahora de su conservación y tiene la intención de garantizar su preservación, dado su importante valor histórico para la industria del corcho de la región.

En un comunicado de prensa, Carvoeiro Branco y ANTRIX afirmaron que la ceremonia en cuestión «marca un paso más en el proceso de restauración de la Fábrica do Inglês, adquirida por Carvoeiro Branco y ANTRIX en abril de 2025, y tiene lugar dos meses después de la reapertura del Museo del Corcho, que volvió a abrir sus puertas en julio tras permanecer cerrado durante 16 años».

Según se informa, en la ceremonia de donación de la colección, Erik de Vlieger destacó la importancia de los objetos donados y su vínculo con Silves, señalando que el archivo «contiene recuerdos, documentos e historias importantes de muchas personas. Y la historia debe compartirse».

La Fábrica do Inglês

Fundada en el siglo XIX, concretamente en 1894, la Fábrica do Inglês está considerada uno de los «ejemplos más significativos del patrimonio industrial del Algarve». El Museo del Corcho, ubicado en el interior del complejo, fue reconocido en 2001 como el mejor museo industrial de Europa, el mismo año en el que recibió a 100 000 visitantes.

La restauración del edificio actual, que llevarán a cabo Carvoeiro Branco y ANTRIX, formará parte de «un programa en varias fases de restauración del patrimonio y nueva construcción». Además del reconocido Museo del Corcho, el nuevo proyecto restaurará el histórico chalet y lo transformará en una tetería, «jardines paisajísticos, un hotel boutique de 38 habitaciones, 12 villas vacacionales, 30 apartamentos y la futura sede de Carvoeiro Branco y ANTRIX».

Carvoeiro Branco y ANTRIX pretenden «restaurar el patrimonio existente y devolver gradualmente la Fábrica do Inglês a la localidad de Silves, conciliando la conservación de su historia con nuevos usos».