Esta propuesta, firmada por el líder del CDS, Paulo Núncio, y el diputado João Almeida, se presenta al margen de las enmiendas del PSD a la misma ley, y está previsto que el Parlamento vuelva a examinar el decreto en sesión plenaria el miércoles 16 de septiembre.

La ley fue aprobada inicialmente en abril por el PSD, el CDS y Chega, con el voto en contra del PS, Livre, el PCP, el BE y el PAN, mientras que la IL y el JPP se abstuvieron. Posteriormente, se remitió al presidente António José Seguro para su promulgación, pero este la devolvió al Parlamento sin firmarla el 10 de junio.

En su mensaje de veto, Seguro expresó su preocupación por varios aspectos de la legislación, incluida la distinción que establecía entre causas humanitarias y posiciones políticas o partidistas, cuestionando el uso de términos como «bandera ideológica» y «bandera asociativa», argumentando que no estaban claramente definidos y podían dar lugar a incertidumbre sobre cómo se aplicaría la ley.

Supresión de un artículo

La propuesta del CDS suprime el artículo 4, que establecía qué banderas no estarían permitidas en edificios o espacios públicos, y cuya disposición estipulaba que no se podían exhibir banderas distintas de las reconocidas por la legislación, incluidas las de carácter «ideológico, político o asociativo».

Además, también excluía las banderas de origen extranjero, salvo cuando se utilizaran en el marco de actos diplomáticos o protocolarios oficiales.

En lugar de mantener una lista separada de banderas prohibidas, el CDS propone ahora modificar el artículo 3 para establecer que solo se puedan exhibir determinadas banderas, como las de Portugal y de la Unión Europea, así como las banderas institucionales y heráldicas pertenecientes al Estado, las comunidades autónomas, las administraciones locales, las entidades públicas, las Fuerzas Armadas y las fuerzas de seguridad, siempre que estén legalmente reconocidas o previstas en la normativa.

El partido afirma que el cambio tiene por objeto preservar el objetivo original de impedir que se exhiban banderas ideológicas en edificios públicos, al tiempo que se abordan las preocupaciones planteadas por el presidente.

Normativa de aplicación

En virtud de la nueva legislación, la GNR y la PSP velarían por el cumplimiento de la ley en sus respectivas zonas territoriales, mientras que las autoridades administrativas investigarían las infracciones e impondrían multas.

Por su parte, el PSD ha presentado una propuesta independiente que va más allá a la hora de responder a las objeciones de Seguro, al permitir que se exhiban banderas que representen compromisos internacionales contraídos por Portugal durante iniciativas oficiales, conmemoraciones o campañas organizadas o reconocidas por las autoridades públicas, siempre que no sean de carácter político-partidista o electoral.

Tras la reconsideración del miércoles, la legislación modificada volverá a manos de Seguro, quien podrá entonces promulgarla, vetarla de nuevo o remitirla al Tribunal Constitucional.

Según informa Lusa, las propuestas del CDS y del PSD adoptan enfoques diferentes para abordar las preocupaciones que motivaron el veto presidencial, aunque ambas pretenden mantener las restricciones a la exhibición de banderas no institucionales en edificios públicos.