Esta medida se produce en un contexto de crecientes quejas por el abandono de patinetes eléctricos y bicicletas compartidas en las aceras y otras zonas de la ciudad, así como a raíz de una reciente petición en la que se pedía el fin de los sistemas sin estación fija.
Ana Abrunhosa, alcaldesa de Coimbra, afirmó que la ciudad está preparando un proceso de concesión para las empresas de patinetes eléctricos, junto con un nuevo conjunto de normas que regulen su funcionamiento.
En su intervención en una reunión del ejecutivo municipal celebrada el lunes 24 de agosto, afirmó que los operadores de patinetes eléctricos compartidos operan actualmente sin una regulación suficiente.
Infraestructura de aparcamiento
Según la concesión propuesta, las empresas ya no podrían utilizar el espacio urbano de forma gratuita, ya que el dinero abonado por los operadores se destinaría a infraestructuras, en particular a zonas de aparcamiento designadas.
Estos planes suponen un cambio con respecto al enfoque anterior de Coimbra respecto a la micromovilidad sin estaciones fijas.
En 2024, el ayuntamiento aprobó un acuerdo de colaboración con operadores como Bolt y Bird, con el objetivo de crear zonas de aparcamiento designadas y «puntos calientes» virtuales donde los usuarios pudieran dejar sus vehículos.
Esta propuesta incluía 128 nuevas plazas de aparcamiento y 112 puntos de acceso virtuales.
Sin embargo, han persistido las preocupaciones por la obstrucción de las aceras.
Sistemas sin estación fija
Una petición lanzada en julio pide que se retiren de Coimbra los patinetes eléctricos y las bicicletas compartidos sin estaciones de aparcamiento físicas.
Esta campaña no se opone a los patinetes eléctricos ni al uso de la bicicleta como medios de transporte, pero sostiene que el modelo sin estación fija ha dado lugar a que los vehículos se abandonen en aceras, pasos de peatones, paradas de transporte público, entradas de edificios, rampas de accesibilidad y pavimento táctil.
La petición fue creada por Solum 15, ACAPO Coimbra y APRe!, y había reunido casi 600 firmas a fecha de 25 de agosto. Sus organizadores piden a los operadores que impidan la concesión de nuevas licencias para sistemas sin estación fija no controlados.
Ana Bastos, concejala de la oposición, ha rebatido la idea de que Coimbra deba suprimir el servicio por completo. «Coimbra no necesita eliminar los patinetes eléctricos», afirmó. «Lo que necesita es regularlos».
Bastos ha pedido requisitos más estrictos para los operadores, mecanismos más claros de rendición de cuentas y sanciones, así como cambios en las zonas de aparcamiento negras, rojas y azules existentes en la ciudad.







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