Según informa el *Jornal do Algarve*, las obras podrían llegar a reducir las pérdidas hasta en un 60 %, lo que equivale a unos 19 millones de metros cúbicos de agua al año, lo que podría generar un ahorro anual estimado de aproximadamente 2 millones de euros.

José Manuel Fernandes, ministro de Agricultura y Asuntos Marítimos, que visitó el proyecto el viernes 28 de agosto, expuso el diseño del Gobierno para el sistema de riego y confirmó que se está planificando una segunda fase, mucho más amplia.

Nuevo embalse

La fase inicial incluye un nuevo embalse, una estación de bombeo y una instalación de filtración, además de mejoras en aproximadamente dos kilómetros del canal principal de transporte.

En lugar de sustituir por completo la estructura existente, se están instalando tuberías cerradas en el interior del canal para modernizar el sistema aprovechando la infraestructura existente.

Este proyecto también implica la instalación de paneles fotovoltaicos para ayudar a suministrar electricidad a la estación de bombeo, con el objetivo de reducir el coste y el consumo energético asociados al transporte de agua a través de la red.

Fernandes afirmó que la inversión tenía por objeto hacer frente a las pérdidas en todo el sistema de distribución, al tiempo que se garantiza que una mayor cantidad del agua disponible llegue a las explotaciones agrícolas.

El ministro también anunció que la segunda fase tiene un coste estimado de unos 40 millones de euros, pero aún no se han establecido los detalles sobre cuándo comenzarán las obras, ni se han confirmado los acuerdos de financiación.

Requisitos actuales

El sistema de Alvor se abastece de la presa de Bravura, construida en 1958.

Cuando se creó inicialmente el sistema de riego, se diseñó para cubrir aproximadamente 1 800 hectáreas y dar servicio a cientos de beneficiarios agrícolas.

Casi 70 años después, las autoridades afirman que es necesario adaptar la infraestructura a los requisitos actuales, sobre todo ante la creciente presión para utilizar el agua y la energía de forma más eficiente, así como para reducir el impacto medioambiental.

Este proyecto Alvor-Bravura se está llevando a cabo en el marco de la estrategia gubernamental «Agua que une», que busca equilibrar las necesidades hídricas de los hogares, la agricultura, la industria, el turismo, el medio ambiente y la protección civil.

Durante la visita, Fernandes defendió que el gasto en proyectos destinados a reducir el consumo de agua debe considerarse una inversión y no simplemente un gasto público.

Asimismo, defendió a los agricultores frente a las críticas sobre el uso del agua, afirmando que no se les debe considerar responsables de los retos hídricos de la región y destacando su papel en la mejora de la eficiencia del riego.

A la visita del ministro asistieron José Apolinário, presidente de la Comisión de Coordinación y Desarrollo Regional del Algarve (CCDR Algarve), y el vicepresidente Fernando Severino, junto con el director general de la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural, José Eduardo Reis, así como el alcalde de Portimão, Álvaro Bila, el alcalde de Lagos, Hugo Pereira, el diputado Cristóvão Norte y Joaquim Messias Calado, presidente de la Asociación de Regantes y Beneficiarios de Alvor.