Le Butter Shop permite a los clientes probar los productos antes de comprarlos, con sabores que van desde las variedades tradicionales hasta la frambuesa y el chocolate. El propietario, Erwan Leo, se abastece deliberadamente de productores menos conocidos, lo que da mayor visibilidad a los pequeños fabricantes de mantequilla franceses.

Créditos: Unsplash; Autor: Crazy Cake;

Los clientes pueden comprar porciones que van desde los 10 gramos hasta un kilogramo, mientras que entre los sabores más originales se incluyen las algas, el ajo silvestre, la vainilla y la fresa. La repercusión en las redes sociales ha atraído un flujo constante de visitantes desde que la tienda abrió sus puertas el mes pasado, y también se están desarrollando variedades de croissant y violeta. El gran interés suscitado ya ha llevado al propietario, Erwan Leo, a ampliar su equipo.