«El Estado portugués ha recibido la confirmación de la Comisión Europea—a través de la Representación Permanente de Portugal ante la Unión Europea (REPER)— de que el plan de reestructuración de TAPha concluido», anunció el Ministerio de Infraestructuras y Vivienda.
«El plan ha permitido a TAP convertirse en una empresa más sólida desde el punto de vista financiero», añadió.
Presentación de la documentación
Esta confirmación se produce tras la presentación por parte de las autoridades portuguesas de la documentación que acredita la plena aplicación de las medidas descritas en el plan aprobado por Bruselas en diciembre de 2021, de conformidad con las normas sobre ayudas estatales.
«Las condiciones finales del plan ya se habían cumplido mediante las desinversiones en Cateringpor y SPdH, así como mediante el reembolso de 24,99 millones de euros al Estado», señaló el comunicado.
Conclusión del plan
TAP había anunciado la conclusión oficial del plan el 12 de junio, tras la finalización de la venta de sus participaciones en Cateringpor y SPdH (Serviços Portugueses de Handling, anteriormente Groundforce).
En aquel momento, la aerolínea señaló que la conclusión del plan incluía el reembolso de 24,99 millones de euros al Estado, como parte de una reducción de capital social aprobada por el único accionista de TAP, la República Portuguesa, a través de la Agencia del Tesoro y de Finanzas.
Compromiso de Portugal
Esta cantidad se derivaba de un compromiso que Portugal asumió ante Bruselas cuando se amplió hasta el 30 de junio de 2026 el plazo para la venta de las participaciones de TAP en las antiguas Groundforce y Cateringpor.
En el comunicado, el Gobierno destacó que el plazo adicional de seis meses garantizaba «el pleno cumplimiento de todas las condiciones restantes», concretamente la desinversión de las participaciones.
El plan de reestructuración de TAP fue aprobado por Bruselas en diciembre de 2021, a raíz de la crisis del sector de la aviación provocada por la pandemia de COVID-19, y estaba vinculado a ayudas estatales por un importe total de aproximadamente 3 200 millones de euros.
Medidas para las operaciones
El plan incluía medidas para la reestructuración operativa y financiera de la aerolínea, la desinversión de activos no estratégicos y medidas correctoras destinadas a salvaguardar la competencia en el mercado europeo.
En opinión del Gobierno, la conclusión formal del proceso «refuerza también la credibilidad del Estado portugués ante las instituciones europeas» y demuestra «la capacidad de ejecución en un proceso especialmente exigente que ha sido objeto de un estrecho seguimiento desde 2021».
El ministerio también considera que la finalización de la reestructuración marca el inicio de una nueva fase para la aerolínea, lo que permite centrar la atención en el crecimiento, la revalorización y el desarrollo futuro de TAP, «con mayor previsibilidad y claridad en cuanto al proceso de privatización en curso».
«La finalización del proceso de reestructuración permite a TAP afrontar el futuro con mayor confianza, reforzando su papel como activo estratégico nacional y el posicionamiento de Portugal como centro internacional de aviación», declaró Miguel Pinto Luz, ministro de Infraestructuras y Vivienda, según se cita en el mismo comunicado de prensa.
La conclusión del plan se produce en medio del proceso de privatización parcial de TAP, relanzado por el Gobierno en 2025, que implica la venta de hasta el 49,9 % del capital social de la aerolínea (un 44,9 % a un inversor principal y hasta un 5 % reservado para los empleados), mientras que el Estado conserva una participación mayoritaria.
En esta fase del proceso, los grupos Air France-KLM y Lufthansa siguen en liza y se espera que presenten sus ofertas definitivas para adquirir una participación en la aerolínea el próximo mes.
El Gobierno espera cerrar la venta este año y prevé que el Consejo de Ministros tome una decisión sobre el comprador a finales de agosto.









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