La detención tuvo lugar el sábado 5 de septiembre, durante un control de tráfico llevado a cabo por la Comisaría Territorial de Loulé de la GNR.

Al parecer, cuando los agentes se acercaron al vehículo, el conductor lo abandonó e intentó huir a pie. Poco después fue detenido por agentes de la GNR.

Al registrar el vehículo se encontraron 172 bidones de combustible, cada uno con una capacidad de 25 litros, lo que suma un total de 4.300 litros.

El hombre fue detenido como sospechoso del delito de contrabando.

Durante comprobaciones posteriores, los agentes también descubrieron que el propio vehículo figuraba como objeto de incautación en el Sistema de Información de Schengen. Se incautaron tanto el vehículo como los bidones de combustible.

La GNR no ha revelado adónde se transportaba el combustible ni para qué estaba destinado.

El caso se produce en un momento en el que las autoridades están prestando una mayor atención al transporte ilegal de combustible en el sur de Portugal.

En los últimos meses, la policía ha interceptado varios transportes de combustible por carretera y por mar que se sospecha que están vinculados a lanchas rápidas utilizadas para trasladar drogas desde embarcaciones en alta mar hasta la costa portuguesa.

Recientemente también se han incautado varias toneladas de drogas a lo largo de la costa del Algarve y en los alrededores del río Guadiana, zonas cada vez más utilizadas por redes organizadas de tráfico de drogas que intentan introducir narcóticos en Europa.

La policía y las autoridades militares portuguesas han intensificado la vigilancia a lo largo del Algarve y la Costa Vicentina, incluyendo controles sobre el transporte ilegal de combustible que podría estar relacionado con estas operaciones.