Este verano ha traído una ola de calor tras otra, sin apenas respiro entre ellas. Dado que las temperaturas siguen siendo elevadas, puede resultar muy tentador subir al máximo el aire acondicionado.
Aunque el aire acondicionado es una forma eficaz de mantenerse fresco, también puede tener algunos efectos secundarios inesperados.
Hemos hablado con varios médicos de cabecera que nos han revelado cinco formas sorprendentes en las que el aire acondicionado puede afectar a tu cuerpo y nos han dado sus mejores consejos para reducir estos molestos efectos potenciales.
1. La piel
La exposición prolongada a ambientes con aire acondicionado puede tener un efecto de resecamiento notable en la piel.
«El aire acondicionado tiende a eliminar la humedad del aire, lo que nos hace sentir más frescos, pero puede aumentar la pérdida de agua de la piel», explica la Dra. Opel Baker, médica de cabecera de la Clínica Mayfield en Brighton & Hove. «Esto puede provocar sequedad, tirantez y descamación, e incluso puede dar lugar a una mayor sensibilidad, eccema o labios agrietados.
«Por otra parte, si ya tienes tendencia a tener la piel seca o sensible, es posible que el aire acondicionado empeore aún más la situación».
Créditos: PA;
2. Ojos
«Del mismo modo, el aire acondicionado puede resecar los ojos y provocar ardor o escozor. En muy contadas ocasiones, puede producirse visión borrosa, pero es muy poco frecuente», afirma Baker.
Añade que las personas que llevan lentes de contacto pueden experimentar más molestias que el resto.
«Parpadea un poco más de lo habitual; eso puede ayudar a aliviar las molestias», recomienda Baker.
3. Nariz y garganta
«La nariz y la garganta están diseñadas para mantenerse húmedas, por lo que, si se secan, pueden irritarse», explica Baker. «Esto puede provocar dolor de garganta, congestión nasal o ronquera».
La Dra. Lucy Hooper, médica de cabecera afincada en Londres y cofundadora de Coyne Medical, está de acuerdo y añade: «Cuando la nariz y la garganta se resecan, eso significa que eres menos capaz de eliminar la mucosidad, que es una parte importante de nuestro sistema de defensa inmunitaria».
Algunas personas pueden sufrir hemorragias nasales.
«El aire acondicionado puede resecar las membranas mucosas del interior de la nariz, lo que las hace más propensas a agrietarse. Por lo tanto, si te suenas la nariz con demasiada fuerza o te hurgas en ella, puede provocarte una hemorragia nasal», explica Baker.
4. Pulmones
«Si los aparatos de aire acondicionado no se mantienen adecuadamente, puede aumentar la circulación de polvo, polen y moho, lo que puede irritar los pulmones y desencadenar afecciones pulmonares como el asma», afirma Baker.
Hooper añade: «Estos entornos también pueden aumentar el riesgo de contraer infecciones de las vías respiratorias y, si ya padeces una enfermedad pulmonar subyacente, contraer una infección además de eso puede ser problemático».
5. Dolores
«Si has estado en una habitación de hotel con aire acondicionado durante un periodo prolongado, es posible que hayas sufrido dolores de cabeza o dolores corporales. Esto se debe a que la piel se te ha resecado y probablemente te hayas deshidratado, y a que el flujo de aire frío podría haberte provocado cierta tensión muscular», explica Baker.
«La deshidratación suele ser la causa principal de este tipo de síntomas, pero el aire acondicionado puede tener efectos secundarios».
Aquí tienes algunos consejos para combatir estos efectos molestos…
Mantente hidratado
«Asegúrate de beber mucha agua y de mantenerte hidratado durante todo el día», aconseja Baker.
Hidrata tu piel
«Si sabes que vas a estar en un ambiente con aire acondicionado durante un periodo prolongado, asegúrate de tener la piel bien hidratada», aconseja Baker. «Eso te ayudará a crear una pequeña barrera que evite que pierdas más humedad».
Busca productos que contengan humectantes, como la glicerina o el ácido hialurónico.
«Yo recomendaría utilizar algo que contenga una buena cantidad de lo que llamamos humectantes. Recubren muy bien la piel y la mantienen muy hidratada», aconseja Hooper.
Compra plantas de interior
Date un capricho y hazte con una nueva planta de interior.
«Muchas plantas de interior pueden ayudar a devolver la humedad al ambiente», afirma Hooper.
Protege tus labios
«Utiliza un bálsamo labial nutritivo para proteger tus labios», sugiere Baker.
Compra unas gotas para los ojos
«Quienes llevan lentes de contacto quizá quieran reducir el tiempo de uso habitual o utilizar gotas oculares», sugiere Hooper.
Cambia la posición de las salidas de aire del aire acondicionado de tu coche
«Si vas en coche, intenta orientar las salidas de aire del aire acondicionado lejos de la cara o de los ojos», recomienda Baker.
Mantén limpia tu unidad de aire acondicionado
«Puede que no esté en tus manos en un hotel o en una oficina, pero si tienes aire acondicionado en casa, asegúrate de que esté bien revisado y cuidado», aconseja Baker. «Asegúrate de que tenga filtros nuevos y limpios».
Hazte con un humidificador
«Podrías plantearte utilizar un humidificador en casa, lo que puede ayudar a mantener parte de la humedad en el aire», sugiere Baker.
Adapta los horarios en los que utilizas el aire acondicionado
«Piensa en cuánto necesitas realmente utilizar el aire acondicionado», sugiere Hooper. «Obviamente, tiene muchas ventajas a la hora de refrescarnos, pero quizá no lo necesites a primera hora de la mañana cuando estás en casa o en la oficina.
«Quizá te convenga esperar a que la temperatura suba un poco por la tarde antes de encenderlo».








Follow us on social media