La excepción permitía a los países suspender temporalmente el EES para evitar la congestión en los controles fronterizos durante el pico de la temporada alta; sin embargo, Ryanair señala que «a pesar de las continuas molestias que están sufriendo los pasajeros, la Comisión Europea ha dejado que expire esta importante flexibilidad».

Ryanair recuerda que las compañías aéreas, los aeropuertos y los organismos del sector han advertido a la UE de que «la implantación del EES está aumentando los tiempos de tramitación en las fronteras, generando colas excesivas y provocando trastornos evitables a los pasajeros en toda Europa». La compañía puso como ejemplo la temporada de verano, cuando «los retrasos en los controles fronterizos alcanzaron las 2-3 horas en ciudades como Cracovia, Lisboa, Milán y Roma».

De este modo, Ryanair insta «a la Comisión Europea a prorrogar urgentemente la excepción del EES al menos hasta abril de 2027, dando a los aeropuertos y a las autoridades fronterizas el tiempo necesario para reparar los quioscos averiados, aumentar la dotación de personal y garantizar que el sistema pueda funcionar de manera eficiente antes de que se imponga su aplicación plena a los pasajeros».

En un comunicado de prensa, el director de operaciones de Ryanair, Neal McMahon, afirmó que «la gestión del EES por parte de la UE ha sido un desastre de principio a fin». Las compañías aéreas, los aeropuertos y las autoridades fronterizas advirtieron repetidamente a Bruselas de que la implantación no estaba lista, de que aumentaría los tiempos de tramitación y de que provocaría colas excesivas para los pasajeros. Esas advertencias fueron ignoradas, y han sido los ciudadanos de la UE los que han sufrido retrasos y trastornos. No se debe hacer que los pasajeros paguen el precio del fallido lanzamiento del EES por parte de la UE. Ryanair insta a la Comisión Europea a prorrogar urgentemente la excepción del EES al menos hasta abril de 2027, para que los aeropuertos y las autoridades fronterizas dispongan del tiempo necesario para reparar los quioscos defectuosos, aumentar la dotación de personal y garantizar que el sistema pueda funcionar de manera eficiente antes de que se aplique plenamente la normativa y los pasajeros se vean condenados a sufrir estos excesivos retrasos en los controles fronterizos durante otra temporada más.»