Es posible que muchos consumidores estén acostumbrados a entregar su tarjeta bancaria a un empleado de una tienda o un restaurante a la hora de pagar. Sin embargo, el Banco de Portugal no recomienda esta práctica y aconseja a los clientes que mantengan la tarjeta en su poder durante todas las transacciones presenciales.
Según ha informado el banco central, los comerciantes deben instalar terminales de pago que permitan a los clientes introducir sus propias tarjetas e introducir su código PIN de forma privada.
Por lo tanto, el personal debe evitar pedir a los clientes que les entreguen sus tarjetas para que ellos mismos puedan completar el pago.
Esta recomendación forma parte de una serie de medidas de seguridad destinadas a reducir el riesgo de uso indebido de las tarjetas.
Una tarjeta bancaria es un instrumento de pago personal e intransferible, lo que significa que solo su titular debe utilizarla.
Confidencialidad del PIN
Este mismo principio se aplica cuando un pago requiere un PIN en lugar de utilizar tecnología sin contacto.
El cliente debe poder introducir la tarjeta en el terminal e introducir el PIN sin exponer innecesariamente la información a terceros, y los terminales de pago deben colocarse de manera que ofrezcan suficiente privacidad, mientras que las cámaras de vigilancia deben situarse de forma que no puedan captar el PIN que se está introduciendo.
Además, la responsabilidad no recae exclusivamente en los clientes.
Los comerciantes deben mantener los terminales de pago, los cables y el resto del equipo en buen estado y bajo la supervisión del personal, así como estar atentos a cualquier indicio de que un terminal pueda haber sido manipulado.
Identidad del cliente
El hecho de que el cliente conserve la tarjeta en sus manos no impide que el comerciante realice determinadas comprobaciones.
Si el comerciante tiene dudas sobre si la persona que utiliza la tarjeta está autorizada, puede solicitar ver un documento de identidad con fotografía, sin necesidad de tomar posesión de la tarjeta para introducirla en el terminal de pago.
Además, se espera que los comerciantes comprueben la información que aparece en los terminales y comuniquen cualquier sospecha de uso fraudulento de la tarjeta al proveedor de servicios de pago correspondiente.
Cargos adicionales
La guía también aborda las comisiones adicionales, ya que los comerciantes no deben cobrar a los clientes simplemente por el hecho de que elijan pagar con tarjeta.
Si es necesario reembolsar una transacción, dicho reembolso debe realizarse en la misma tarjeta utilizada para el pago original.
Esta recomendación otorga a los titulares de tarjetas un mayor control sobre sus datos de pago y reduce las oportunidades innecesarias de que su tarjeta o su PIN queden expuestos.








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