Pedro Portugal Gaspar afirmó que el número de reclamaciones ha disminuido considerablemente, a pesar de que la AIMA atiende a un mayor número de personas.

En Évora, señaló la magnitud de la carga de trabajo de la agencia durante el último año, que ha supuesto más de 600 000 citas y la expedición de más de 500 000 tarjetas de residencia.

Gaspar admitió que, con tantos casos, es normal que surjan problemas, ya que las tarjetas de residencia pueden contener errores o expedirse con una dirección incorrecta. Aunque considera que cada reclamación es importante, cree que la disminución general es una prueba de que la situación está mejorando.

El Sindicato de Técnicos de Migración (STM) tiene una explicación bastante diferente.

¿Es menor el número de reclamaciones o se ha vuelto más difícil presentarlas?

El sindicato sostiene que el descenso no significa necesariamente que la gente tenga una mejor experiencia con la AIMA.

Por el contrario, afirma que a algunos migrantes les resulta cada vez más difícil ponerse en contacto con la agencia, y cita correos electrónicos sin respuesta, líneas telefónicas saturadas y largas esperas hasta que se resuelven los casos.

El STM también afirma que la expedición de determinados permisos de residencia sigue tardando más de lo que debería, que algunas solicitudes siguen pendientes sin una fecha clara de finalización y que algunas oficinas carecen de personal suficiente, han cerrado o funcionan con capacidad limitada.

Ha puesto en duda la creciente dependencia de la AIMA respecto a los Centros Locales de Apoyo a la Integración de los Inmigrantes (CLAIM) para tareas que, en opinión del sindicato, deberían ser realizadas directamente por la agencia.

En lugar de basarse únicamente en el número de reclamaciones, el sindicato quiere que la AIMA publique información más detallada. Esto incluye el número de casos pendientes de resolución, los tiempos medios de respuesta para los distintos trámites, el número de citas que no dan lugar a la finalización del proceso, los errores en las tarjetas de residencia y la capacidad real de cada oficina.

Las cifras presentan otra complicación

Los datos recopilados por el portal independiente «Portal da Queixa» mostraban una situación diferente a principios de este año. En los primeros cuatro meses de 2026, se registraron 643 reclamaciones contra la AIMA, lo que supone un aumento del 8,43 % con respecto a la cifra registrada en el mismo periodo de 2025, y a 27 de mayo esta cifra había ascendido a 740.

Las dos series de cifras no están necesariamente en conflicto, ya que proceden de diferentes canales de reclamación; no obstante, sí que dificultan el uso de una única cifra destacada como indicador simple de si la experiencia de los ciudadanos con la AIMA ha mejorado.

La AIMA ha experimentado cambios considerables; como mencionamos anteriormente, la agencia ha ampliado su plantilla este año y está digitalizando más trámites de residencia en un intento por eliminar el gran volumen de solicitudes atrasadas heredadas tras el cierre del SEF.

Una prueba sencilla para los residentes extranjeros que tienen que tratar con la AIMA sería el tiempo que tardan en recibir una respuesta, una cita o una tarjeta de residencia cuando realmente las necesitan.