La inversión, que asciende a 1.064 millones de euros y ha sido obtenida de la multinacional Alstom, supone la construcción de 81 unidades en la futura planta de Guifões, en Matosinhos. Por su parte, los otros 72 trenes se montarán en el polígono industrial de Santa Perpètua, en Barcelona. Está previsto que la fase de producción industrial comience en España en 2027, con los primeros servicios comerciales previstos para 2029 y las entregas finales programadas para 2031.
El proyecto de fabricación en el municipio de Matosinhos —cuya construcción comenzará en julio y tendrá una duración de un año— contribuirá a impulsar la economía local al generar 300 puestos de trabajo directos y unos 1 000 indirectos.
Según informa 24 Notícias, algunos de los trabajadores contratados en Portugal en 2027 recibirán formación técnica especializada en las instalaciones de Barcelona antes de que se ponga en marcha la línea de montaje nacional, momento en el que se ensamblarán los trenes destinados a los servicios de cercanías de Lisboa y Oporto.
El primer pedido se ha incrementado de 117 a 153 unidades después de que el operador público ejerciera la cláusula de opción estipulada en el contrato.
Cabe destacar que, entre los trenes que se fabricarán en España, hay 55 unidades destinadas al uso regional, capaces de alcanzar velocidades de hasta 160 km/h—una velocidad superior al límite de 120 km/h del material rodante de la Serie 2240, que data de los años setenta y ochenta y que se prevé retirar progresivamente—.
Tal y como han declarado a la misma publicación los responsables del proyecto de Alstom Portugal, los equipos técnicos y de ingeniería de ambas empresas siguen trabajando en el plan de industrialización con el fin de que los primeros trenes entren en servicio en la fecha prevista.








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